lunes, 24 de agosto de 2020

Farolillo rescatado...

Buenas tardes!!
Aunque me he tomado dos semanitas de vacaciones, realmente sólo ha sido en redes sociales y aquí en el blog, porque HORROR... NO HE SIDO CAPAZ!! si que es cierto que me lo he tomado con calma, pero he seguido liada entre pinceles, no lo puedo evitar, me gusta tanto, tanto, tanto. Os cuento en lo que he estado trabajando, veréis...
Esta entrada la he querido llamar así porque realmente este pobre farolillo a punto estuve de dejarlo abandonado en el centro de recogida de mi ciudad. Si lo que leéis... ABANDONADO, pobrecito mío.
Allí quien no quiere algo, desde un mueble hasta una prenda de ropa, cualquier objeto, lo deja, lo revisan y reparan para después venderlo a muy bajo coste. De esa manera le dan una segunda oportunidad a las cosas y lo recaudado va destinado a una fundación social. En aquél entonces tenía mis pinceles en "stand by" necesitaba hacer limpieza en casa y a punto estuve.... justo cuando iba a bajarlo del maletero del coche pensé: ummmm... este se vuelve "pa casa" que cualquier día retomo los pinceles y le "meto mano" jajaja.... y así ha sido, después de un tiempo... aquí lo tenemos. Yo creo que la espera ha merecido la pena, no os parece?

Lo primero que hice fue quitarle los cristales, limpiarlos bien y guardarlos. Después con mucho cuidado, vi que podía desmontarlo.

Decidí utilizar de nuevo el Rosa Boho de La Pajarita (LP) que tanto me gusta y tan bien queda en mi salón.

Llegó el momento de elegir servilleta, bufff!!! cuantos modelos! no había manera de decidirme por uno.... son todos tan bonitos e iban tan bien a este color.... Una vez elegida, le tocó el turno a la segunda capa a pincel seco para integrar bien la servi, elegí el white cotton de LP.



Fue muy divertido recortar bien todos los trocitos de la servilleta para no dejarme ni una sola flor y pegarlos todos después, las utilicé todas. Lo mas laborioso fue separar las capas de los trozos mas pequeñitos, no había manera estaban requetepegados, jajaja...
Una vez tuve pegados todos los trocitos, volví a desmontarlo todo con el fin de barnizar bien por todo y hacerle un salpicado con el Casi Negro de LP. Me pareció que este último iba a darle el toque final al trabajo y así fue, me encanta el resultado. Otro trabajo que no me canso de admirar...





Por cierto aquí se recicla todo, hasta la vela que estaba estropeadisima y que parecía que no iba a prender nunca, la limpié bien le saqué la mecha que estaba rota... y vaya que si se encendió!!!
Me alegro tanto de haberle dado yo misma una segunda oportunidad....
Me parece una historia de las que terminan con final feliz, no os parece?

Hasta la próxima Decolovers!

4 comentarios:

  1. Te ha quedado monisimo, Raquel.
    No soy nada del color rosa pero su estilo shabby si que me gusta mucho.
    Besos

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  2. Hola !!!
    Si, la espera ha sido muy productiva, el farolillo quedó precioso, felicitaciones por un gran trabajo.
    Besos y abrazos.

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  3. ¡Bien por ese rescate en el ultimo momento, Raquel! Ahora el farolillo luce completamente renovado, tan vintage y romántico como nos gusta a nosotras, y con una larga vida decorativa por delante.

    Besos mil de las dos

    J&Y

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  4. Magnífico trabajo, me encanta. BESICOS.

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