miércoles, 8 de julio de 2020

Colgador de llaves

Hace ya tiempo que cada vez que mi marido entra en casa me pregunta: "¿cuándo me haces un colgador de llaves para la entrada?". Tenemos una cestita para ellas pero siempre le ha hecho mucha ilusión el poder colgarlas para tenerlas más a mano.
Al pobre... le he ido dando largas porque siempre encontraba algún trabajo que me parecía mas urgente... pero por fín!! le ha llegado su turno.


Necesitaba una base de dedo y medio de grosor, no sabía muy bien qué utilizar así que me fui al cuartito donde guardo todos "mis tesoros" que voy encontrando o me van regalando, pendientes de su segunda oportunidad. Allí no encontré nada, pero como soy muy tenaz, al cuartito de las herramientas que me fui a ver si mi suegro tenía algún tesorito que robar, jajaja... allí encontré esta madera, le dí una buena lijadita y limpieza con mi potingue de alcohol de limpieza mezclado con un poco de amoniaco y quedó perfecta. Era lo que necesitaba...


Ahora tocaba pintar, en un principio dudé con el color lavanda (me gusta tanto...), pero al final lo tuve claro, el fresa boho de La Pajarita es el color predominante en pequeños detalles de mi salón así que la elección estaba clara...


Para poder integrar la servilleta que había elegido necesitaba un fondo blanco, pero la idea de pintar y decapar no me encajaba, quería que se viera bien el rosa, así que elegí la técnica del pincel seco. El propio nombre lo indica, pintar con muy poca pintura, es decir descargar la brocha antes de pintar.


Tenía varias opciones en mi cajita de servilletas, pero esta me enamoró... las rosas siempre me ganan...


Recorté las rosas con los dedos, con mucho cuidado y como siempre fui haciendo pruebas hasta dar con la colocación que mas me gustaba.


Fui pegando con cola para decoupage todas las rositas, podéis ver su técnica y cómo yo lo hago en esta entrada.


Me gustaba mucho cómo quedaba tal y como estaba, pero se podía mejorar, así que entre las plantillas de etarcido que tengo elegí esta:


Antes de colocar la plantilla le dí una pasada a toda la tabla con barniz mate al agua por si al estarcir me equivocaba poder pasar una toallita de bebe para quitar la pintura y repetir.

He probado varias maneras de hacer los estarcidos: cogiendo con los dedos todas las cerdas de una brocha, con pinceles de esponja que venden para estarcir... pero lo que sin duda me va mejor es lo de la esponjita de maquillar. Me va perfecta porque descargo la pintura en un papel de cocina antes de aplicar y se, en función de la presión que haga con los dedos, la cantidad de pintura que me queda en la esponja. Con la práctica he aprendido a saber exactamente lo que he de presionar sobre la plantilla para aplicar la cantidad justa.


Estos colgadores los compré en la ferretería de mi pueblo hace bufff... ni lo se!! pensando en este trabajo. Imaginaros la de tiempo que hace que mi marido me pide el colgador, jajaja... les dí dos pasadas de chalk paint Blanco Nube de la Pajarita y una lijadita muy suave para sacar el color del colgador dándole ese aspecto desgastado que tan bonito queda.


Unos agujeros a la misma distancia de los bordes, allí donde ya le había echado el ojo colocarlos, una segunda pasada de barniz mate al agua para protegerlo todo, incluidos los colgadores blancos y listo!! colgador de llaves acabado y mi marido FELIZ... jajaja... Os dejo unas fotos para que veáis todos los detalles  :)











Con este trabajo acompaño a nuestra amiga Anaisa de El Taller de Anaisa, que ganó el RMB de Junio con su Alfiletero Shabby Chic, en el Reto Mensual Bloggero de este mes de Julio. La temática elegida es "Vintage". Espero que os haya gustado!!


Hasta la próxima!!

domingo, 5 de julio de 2020

"Canterano" renovado

Otro de los muebles que al trasladarme heredé fue esta cómoda o como lo llaman aquí en Mallorca "canterano".


Antes de nada quiero confesar algo... nunca podía imaginar que terminaría escribiendo mi propio blog, por ese motivo en esta ocasión, al igual que en otras entradas, tampoco traigo fotos del antes y de todo el proceso de cambio de este mueble. Después de este pequeño secreto, os cuento como era la cómoda, así podréis  haceros una idea de su "antes".
El mueble lo tengo en mi dormitorio es de madera muy buena, hecho a mano, con un acabado excepcional y como no... "hipermegapráctico". La verdad es que estaba en muy buenas condiciones y el color en si no me disgustaba.
Imagino que os preguntaréis... ¿entonces porque pintarlo?
El mueble era de madera oscura, de la misma madera que el cabecero de la cama, los armarios empotrados y las puertas de la habitación, además las paredes estaban pintadas de ese color ocre que tanto se llevaba hace diez años... Todo tan a juego y con esos tonos tan oscuros le daba a la habitación un aspecto anticuado que no me gustaba nada. Yo tenía ganas de todo lo contrario, muebles ligeros, paredes blancas.... un aire más fresco y actual así que me lancé.


Lo primero que hicimos fué pintar la casa entera en un blanco roto precioso. Una vez pintadas las paredes empecé con los muebles, el primero en caer fué la estantería Shabby Boho Chic con la que participé en el RMB de este mes de junio, después le tocó a la cómoda y por último el cabecero y las lámparas que ya os traeré mas adelante.
La verdad es que pintar en blanco un mueble tan oscuro, fue todo un reto. Lo cierto es que confiaba mucho en la pintura de Annie Sloan, eso fue lo que mas confianza me dio.


Para pintar este mueble utilicé un pincel de cerdas muy suaves, concretamente de la marca Dexter el número 50 de Leroy. Le dí tres capas de pintura pero eso si entre capa y capa una lijadita muy, muy suave con lija 320 para pintura, esta lija la encuentro en Bauhause. 


En la parte de arriba, la cómoda tiene una hendidura a modo de dibujo el cual tuve que ir con mucho cuidado al pintarlo porque tenía que quedar pintado y a la vez evitar que se rellenara el dibujo de pintura. El truco a la hora de pintar un mueble con este tipo de pinturas es hacerlo en capas muy finas, da igual si damos una dos o incluso tres pasadas, no por dar más pintura acabaremos antes. Al contrario si aplicamos mucha pintura será imposible extenderla con facilidad quedándonos toda la pincelada marcada. También es importante dar una lijadita muy suave entre capa y capa para que quede fina la superficie antes de la siguiente capa.


Después de las tres capas de pintura con sus lijados muy finitos entre capa y capa, vino lo que mas me gusta cuando hago el decapado a un mueble y es el buscar dónde lijar a fondo para sacar ese desgastado que tanto me gusta.
Esta vez como no quería sacar ningún color de fondo sino que lo que buscaba era el color original del mueble, no apliqué la técnica de la vela antes de la última capa de pintura. Directamente lijé a conciencia allí donde quería que asomara el color oscuro del mueble.


Para terminar, una capa de barniz al agua mate, unos pomos de Leroy Merlin, que me tienen enamorada, con una cesta de mi querida lavanda que tanto me gusta y lista! Cómoda acabada.


Espero que os haya gustado y mucho ánimo! hay que lanzarse a pintar y quitarse los miedos, porque pintar... es crear...

Hasta la próxima!!

jueves, 25 de junio de 2020

Escritorio accidentado...

Cansada de montar y desmontar mi zona de trabajo en la mesa del comedor de casa, la semana pasada decidí aprovechar un hueco debajo de una ventana del salón con muchísima luz y hacerme allí un rinconcito ideal para trabajar. Así que, mascarilla en mano, nos fuimos toda la familia a mi querido "gigante sueco" y en un día lo tuve montado y solucionado.
Cuando ya estaba todo listo, tenía que organizar todo el material en los cajones para tenerlo lo mas a mano posible. Puesto que iba a meter allí pinturas, pinceles y todo tipo de cosas que ensuciarían los cajones por dentro, me dispuse a forrarlos, con tan mala suerte que al sacar el primer cajón se me escurrió de las manos y se me cayó al suelo, rajándose de lado a lado todo el frontal... HORROR!! Imaginaros el disgusto descomunal que tuve, escritorio sin estrenar, roto y sin posibilidad de comprar el cajón estropeado.
Después de patalear durante una hora, me centré y me dije... esto MALLORCA DECO VINTAGE lo va a solucionar, si señor... jajaja...

 
 
Esa misma tarde lo pegué con cola blanca para madera, con un gato lo tuve uniéndose hasta la mañana siguiente, cuando ya estuvo seco, le dí a la raja una capita de todo terreno para que no se trasparentara bajo el papel de arroz con el que la iba a "camuflar"


La mañana anterior al día del "accidente" con el cajón, me acerqué a la tienda de manualidades de al lado de casa a echar un vistazo, hacía tiempo que no me pasaba por allí a cotillear... no tienen todo lo que me gustaría encontrar... pero me encanta ir y ver si han recibido alguna cosita nueva, sobre todo los papeles de arroz. Soy de las que les gusta ver en la mano los colores y diseños, me cuesta todavía verlos en una pantalla de ordenador y decidir... Después de rebuscar y rebuscar, di con este que veis aquí, no sabía muy bien para qué lo utilizaría pero como siempre... me enamoré de las rosas, y es que... me encantan las flores!!


Soy de las personas de que piensa que las cosas siempre pasan por algo... Osea... hace unos días compro un papel de arroz que no se para qué voy a utilizar, justo no ha pasado un día desde que lo compro, se me cae el cajón del nuevo escritorio al suelo y se me rompe, dando la gran casualidad de que el tamaño de la rotura es del mismo tamaño que la cenefa de rosas, del papel de aroz que acababa de comprar... increíble verdad?

Al ser nuevo el mueble, decidí que mejor no pintarlo, de hecho no brilla, es mate y parece que esté pintado con chalk paint blanca así que simplemente recorté la cenefa con mucho cuidado y la pegué con cola para decoupage. Pensé que lo mejor era no rasgar el papel porque, a pesar de que el fondo del papel era blanco igual que el mueble, el papel de arroz es mas grueso que una servilleta y no se integraba bien en la superficie del cajón.


A partir de ahí fui adornando el resto de cajones y puerta. Ya sabéis cola para decoupage reducida con agua (3 partes de cola por 1 de agua, con la jeringa echo el agua que necesito), aplicando primero por debajo del papel de arroz, pegando siempre desde el centro hacia fuera, y una vez esta todo bien pegado, aplicar una capa super fina por encima del papel para protegerlo.


Lo cierto es que el conjunto de los pomos negros de los cajones con la silla de hierro me gustaba muchísimo como combinaban, pero ahora con las nuevas rosas, ellos también pedían un cambio a gritos... Este Fresa Boho de La Pajarita era perfecto, a que sí?


 Una capita de barniz mate al agua a los pomos y listo!! así quedó mi rinconcito...






Quien me iba a decir a mi cuando vi el cajón partido que me iba a quedar un rincón tan bonito...?

Hasta la próxima!!